Más de 350 personas entran en el ecosistema de la Silver Economy a través del IV Fórum RIES19 del Cluster Saúde de Galicia

Las oportunidades que se abren en torno a los mayores y el reto demográfico a nivel sanitario, social y económico son ya un asunto prioritario en la agenda gallega. El Cluster Saúde de Galicia (CSG) ha tomado la iniciativa para generar un ecosistema productivo en torno a la Silver Economy o economía del envejecimiento. Tras el análisis de los datos del IV Fórum RIES19, celebrado los pasados 23 y 24 de octubre en A Coruña, el CSG informa de que más de 350 personas se sumaron a las jornadas, actividades y alianzas generadas a través de este evento.

Un 80% de los socios del CSG acudieron de forma presencial a esta cuarta edición del Fórum RIES, con una elevada participación de público externo, destacando la amplia presencia de asociaciones de pacientes y agentes sociales del tercer sector. Este IV Fórum RIES19 ha supuesto además la visibilización de nuevos proyectos e ideas de emprendedores y la inclusión de 10 nuevas entidades como socias del CSG. Con estas incorporaciones, el Cluster Saúde de Galicia suma casi un centenar de colectivos de toda Galicia y consolida su posición como espacio de referencia para la colaboración de todo el ecosistema gallego relacionado con la salud.

Del IV Fórum RIES19 han salido también oportunidades de financiación de nuevos proyectos y alianzas estratégicas nacionales e internacionales. El foro internacional sobre Silver Economy: por un envejecimiento activo y saludable ha sido además el escenario escogido para la presentación de iniciativas de otros puntos de España como Activage o Generación Savia, y de proyectos europeos como neuroATLANTIC. Todos ellos consideran el ecosistema gallego como prioritario para poner en marcha propuestas en torno a la revolución de la longevidad.

Otra novedad del IV Fórum RIES19 ha sido la puesta en marcha de la plataforma www.eventoclustersaude.com. A través de ella, los socios y asistentes han obtenido un usuario privado con contraseña que les servirá a partir de ahora para poder mantener contacto directo con el resto de usuarios y realizar networking en torno a las actividades programadas por el CSG. Más de 90 personas tienen ya su perfil completo en la plataforma, que pretende convertirse en una herramienta de comunicación interna entre socios y colaboradores a través de sus salas de reuniones virtuales.

Del IV Fórum RIES19 hemos extraído importantes conclusiones, reflexiones y enseñanzas. Así, Juan Carlos Alcaide, experto en Silver Economy que abrió el evento con la Keynote, nos invita a superar la actual mirada “cacharrocéntrica” de la tecnología aplicada al envejecimiento y a centrarnos más en las personas. El objetivo es utilizar la tecnología para cuidar a los mayores, en su favor, y sobre todo hablar con ellos y contar con su opinión y necesidades antes de desarrollar una nueva idea.

En la mesa “Silver Economy: contexto, oportunidades y beneficios”, moderada por Manuel González Penedo, director del CITIC, pudimos escuchar las claves de Andy Bladen (director de ecosistemas de ECHAlliance), Juan Riese (Instituto de Salud Carlos III y asesor de la Oficina Europea de Proyectos) y Mario Mosquera (ACIS). Nos contaron por qué Galicia puede convertirse en un territorio de referencia en innovación en envejecimiento activo y saludable a nivel internacional y cuáles son los campos de acción prioritarios para la obtención de financiación de proyectos europeos.

En el debate del “Tercer sector como motor de cambio en el sector de la Silver Economy”, moderado por Jaime del Barrio (Presidente de la Asociación Salud Digital) pudimos contar con una importante representación de los agentes sociales implicados. Escuchamos a Felipa Jove (Presidenta de la Fundación Maria José Jove), Ramón Bermúdez de Castro (Director de Innovación de Cruz Roja en Galicia), Beatriz Ester (Generación SAVIA), Amaya Cliveti (Fundación La Caixa) e Idelfonso de la Campa (Director Xeral de Maiores de la Xunta de Galicia). Gracias a ellos obtuvimos una amplia perspectiva sobre la actuación de las entidades sin ánimo de lucro, privadas y públicas ante el reto demográfico.

Gregor Cuzak (coordinador de ecosistemas de ECHAlliance) protagonizó la primera intervención sobre “Innovación tecnológica integradora: caso de éxito” con su ponencia sobre la iniciativa HealthDay.si. Por su parte, Sebastián Pantoja y Ana Bermúdez (Televés) nos presentaron el innovador proyecto Activage y experiencia senior. Por último, en la mesa moderada por Santiago de Torres (Inveready Biotech) obtuvimos la importante visión de los inversores sobre el sector, con Yolanda Falcón (Xesgalicia) e Isaac Chocron (OurCrowd).

Estas jornadas de importantes ponencias y networking fueron posibles gracias a la colaboración de la Xunta de Galicia, Obra Social La Caixa, ECHAlliance y el Concello de A Coruña, y al patrocinio de Código 100, Plexus, MSD, MESI, Fundación Kaertor, Lapisoft, Quiero un Abuelo, Phottic y The Well Being Lab.

El IV Fórum RIES19 ha sido, por tanto, una importante base sobre la que seguir construyendo sinergias, alianzas y proyectos en torno a una realidad más que palpable en Galicia: el 25% de nuestra población supera los 60 años y ya tenemos un porcentaje de personas mayores que es el que Europa espera de media para 2030.

Por todo esto tenemos un gran reto por delante pero también estamos en una posición privilegiada para innovar en una tendencia que generará más de 100 millones de empleos en Europa en los próximos 50 años. Y debemos intentar hacerlo desde el sector privado y público sin dejar a nadie atrás: con un bienestar accesible a todos los mayores sin generar un envejecimiento a dos velocidades ni tener que elegir obligatoriamente entre una vejez premium o low cost.

Silver Economy: Tecnología para mayores ¿sin los mayores?

Os dejamos unas valiosas reflexiones que nos ha hecho llegar Juan Carlos Alcaide tras su participación en el IV Fórum RIES19:

En las semanas pasadas he tenido el honor y el placer de participar en varios eventos relativos a envejecimiento y Silver Economy.

En todos ellos, y muy en particular en el IV Fórum RIES19 de A Coruña, se ha profundizado mucho en la tecnología como elemento clave, incluso como elemento “salvador” en un contexto de preocupación sobre el futuro del sistema de cuidados y del sistema de salud, a los que les revientan las costuras, al menos por el lado de lo público.

Así, vemos gadgets varios  y todo tipo de APPs, y de toda índole, orientados a geolocalización y gps, estar conectados con la familia, terapias cognitivas varias, ayudas para la adherencia medicamentosa, pastilleros inteligentes y similares.

Muy especialmente, están surgiendo herramientas orientadas a la teleasistencia  proactiva y predictiva, como la que desarrolla la empresa española Future Space, que combina inteligencia artificial, internet de las cosas, pulseras biométricas y muy centrada en la televisión como “hub”.

Observo en este contexto y de forma general, con honrosas excepciones, una tendencia predominante a mi juicio, quizá motivada u orientada por la tendencia de la gestión “agile”: Se procede a desarrollar un “producto mínimo viable” rápidamente, con la intención de “equivocarse o acertar rápidamente” para optimizar el “time to market”.

Así, he creído observar que se lanzan productos sin preguntar a los mayores. Con una fuerte orientación al producto típica de las empresas tecnológicas. Se enfocan básicamente al proceso de fabricación y producción del producto tecnológico, se busca la eficiencia operativa y  optimizar el proceso de producción y ensamblaje de piezas varias, cuidar costes al detalle, y la calidad de la tecnología .

Se pierde, así, el enfoque necesario en el mayor. Solo, pareciera, se preocupan en aplicar nuevas tecnologías al producto, juguetes tecnológicos que hacen las delicias de ingenieros y tecnólogos, pero que a duras penas son usables por los destinatarios. Veo por doquier tecnologías difíciles de usar, orientadas a móviles y dispositivos que los mayores de 70 años no usan .

Es una especie de aristocracia tecnológica, que estaría pivotando en torno a las familias del mayor, más dúctiles a lo tecnológico, y no a las personas más necesitadas de ayuda: octogenarias y octogenarios que demandan y reclaman:

  • Ayudas contra la soledad
  • Ayudas para la relación con los cuidadores
  • Teleasistencia más inteligente, más allá del botón rojo
  • Domótica usable (fácil de usar)
  • Y similares

Así, creo que no se puede perder la sensibilidad a la hora de producir tecnología, pues se perderá el alma de la misma:

1.- Hay que preguntar al mayor, y a su familia, por supuesto, pero teniendo completamente claro que el objetivo último es mejorar la vida de las personas, más que el deleite de/con la tecnología por la tecnología.

2.- Hay que monitorizar la usabilidad como elemento completamente central, poniendo en el centro las sensaciones, las emociones y los beneficios de la tecnología, más que el deleite de/con la tecnología por la tecnología.

3.- Hay que monitorizar la estética. Tengo la sensación, fea y desagradable,  de que muchas veces se piensa: “son mayores, ya no valoran la estética o la belleza”. Y se diseñan unas pulseras reloj (pongamos por caso) que son, sencillamente, feas. Porque se pensaron para el deleite de/con la tecnología por la tecnología: sin pensar que a los mayores les gusta, como a todos, llevar un reloj o pulsera bonito, además de útil.

4.- No es el qué hace la tecnología, es el cómo. Hay que huir del deleite de/con la tecnología por la tecnología y volver a poner en el centro la experiencia de uso, que sea agradable y genere una emocionalidad positiva.

5.- Creo que es hora de decir con claridad que LA TECNOLOGÍA NO DIFERENCIA. Todo se copia: compre usted una pulsera o reloj inteligente y verá como en seis meses puede comprar algo mucho más avanzado por el cincuenta por ciento del precio. LA TECNOLOGÍA NO DIFERENCIA. LO QUE AGREGA EL VERDADERO VALOR es el servicio que dan personas con tecnología.

Así, si la teleasistencia da una alerta: ¿qué pasa luego?, ¿quién y cómo atenderá la alerta o alarma? Y similares. Volver a poner en el centro la experiencia de uso.

Personas que miman personas con ayuda de la tecnología.

No perdamos la sensibilidad. No perdamos el pulso de para qué sirve la tecnología; no para ser admirada, sino para ser útil mejorando la vida de nuestros mayores: escuchemos sus necesidades, adaptemos las herramientas pensando en el uso que le darán y cómo mejorarán su existencia.

La única obsesión posible es admirar la belleza de la sonrisa de una persona, agradecida porque dispone de una herramienta que le arregla la vida, y huir de la mirada “cacharrocéntrica”.

Personas miman personas con ayuda de la tecnología

Juan Carlos Alcaide